Carolina Posada BarónCarolina Posada Barón

Soy psicóloga y psicoterapeuta y facilito sesiones, tanto individuales como grupales, de psicoterapia para adultos. Formo parte del Proyecto Luna, apoyando terapéuticamente a madres y padres en sus procesos de maternidad, paternidad y crianza.

Mi visión y práctica de la psicoterapia se enmarca dentro de la corriente integradora-humanista. Desde este enfoque, priorizo una visión positiva del ser humano: parto de la convicción en su capacidad de crecer y sanar. Creo que cuando las personas somos amadas, escuchadas, acompañadas y respetadas, aprendemos a amarnos, escucharnos, acompañarnos y respetarnos. Aprendemos a confiar en nosotras mismas cuando nos han hecho sentir valoradas y dignas de confianza.

Cada proceso de psicoterapia es un recorrido único. Un camino a lo largo del cual los pacientes pueden ir re-descubriéndose, tomando conciencia de sí mismos, de su historia personal y de cómo ésta ha influido en sus expectativas de la vida. Así van dándose cuenta de cómo algunas de sus formas limitantes de estar en el mundo provienen de situaciones pasadas y que hoy, como adultos, tienen un abanico más amplio de opciones para relacionarse consigo mismo y con los demás.

Los pacientes pueden ir poniendo en práctica estas opciones a lo largo de la terapia. Se van encontrando mejor, ocupando lugares antes desconocidos u olvidados y reapropiándose de aspectos ocultos de sí mismos: de sus sueños, de su capacidad de sentir y sentirse, de sus condiciones para reflexionar sobre sí mismos, de su conciencia corporal, etc. Tal vez esos aspectos han sido abandonados a lo largo del camino por motivos de supervivencia; sin embargo en el presente necesitan volver a contar con ellos para vivir la vida con mayor plenitud, libertad y bienestar.

Este recorrido es posible gracias a la relación que se establece entre terapeuta y paciente. Los terapeutas aportamos al proceso el soporte emocional, nuestro conocimiento sobre los factores psicológicos, nuestra experiencia en el acompañamiento de procesos personales y las herramientas que facilitan la toma de conciencia y el cambio personal. El paciente, por su parte, aporta su compromiso, su creatividad, el conocimiento de sí mismo y sus recursos personales. Juntos conformamos un equipo de trabajo que busca responder a las necesidades terapéuticas y de crecimiento personal del paciente.

Considero que poder acompañar a personas en sus procesos de descubrimiento psicoterapéutico es un enorme privilegio. En cada caso ambas partes ponemos nuestra creatividad, cariño y compromiso al servicio del trabajo conjunto. A la vez, las dos partes salimos enriquecidas y más en contacto con nuestra propia humanidad.

Mis principales áreas de interés son:

  • El apego y su importancia en la psicoterapia
  • El cuerpo y las emociones como herramientas de conocimiento personal
  • Las imágenes y su poder psicoterapéutico
  • La terapia Gestalt
  • El análisis transaccional
  • La transmisión transgeneracional de permisos, patrones de apego y de temas no resueltos

Formación académica

Soy licenciada en Psicología por la Universidad de los Andes de Bogotá, Colombia. He realizado estudios de Psicología en la Universidad de Massachusetts en Amherst, Massachusetts, EE.UU.

Completé un Máster en Psicoterapia Integradora Humanista en el Instituto Erich Fromm de Psicología Humanista, en Barcelona, y otro Máster en Psicoterapia Infantil Humanista Integrativa, en el Instituto Galene de Psicoterapia, en Madrid.
Además, realicé la formación en Técnicas Gestálticas aplicadas a la Infancia en Umayquipa, Madrid, y asistí a los Seminarios de formación acerca de la Teoría del Apego y sus aplicaciones a la psicoterapia, a cargo de David Wallin, en Londres, Reino Unido. He hecho supervisión con Loretta Cornejo, Diana Bauman, Ana Gimeno Bayón, Jorge Escribano y María Colodrón.

“…el ser humano tiene una propensión innata hacia la auto-realización. Si los obstáculos son removidos, el individuo se desarrollará hasta llegar a ser un adulto maduro y plenamente realizado, de la misma manera que una bellota se desarrolla hasta convertirse en un roble.”

Irving D. Yalom
El Don de la Terapia