Mediación familiar: preguntas más frecuentes

La mediación es un método para abordar las dificultades, las tensiones y los conflictos familiares con la intervención de una persona con formación específica e imparcial, que apoya a las partes para que puedan dialogar, entenderse mejor y finalmente si hace falta les ayuda a alcanzar acuerdos consensuados. En el Centro Terapéutico Gaztambide17 ofrecemos este apoyo tanto para los casos de crisis o ruptura de parejas, con o sin hijos, como para cuando surgen problemas de relación entre padres e hijos adolescentes u otros miembros de un grupo familiar.

En los conflictos entre miembros de una familia, la mediación contribuye a superar las disputas que puedan surgir con el cuidado de familiares mayores o con discapacidad, los problemas de convivencia entre padres e hijos ya mayores obligados a compartir el hogar por falta de autonomía económica, o ante las diferencias entre hermanos en la distribución de los bienes de la familia, etc.

En la mediación se habla de problemas, de malos entendidos y de desencuentros que a veces tienen una larga historia. Por esa razón, a veces las sesiones son duras. Pero a diferencia de cuando esas discusiones suceden en privado y derivan en mayores estancamientos o desacuerdos o frustración, en las sesiones de mediación se habla con la intención de aclarar, comprender y redefinir el conflicto para respetar las necesidades e intereses de todos.

Marga Aguilera, abogada, especialista en mediación familiar e integrante del equipo Gaztambide17 nos cuenta todos los detalles de este proceso terapéutico:

Para comenzar, nos gustaría saber cuando crees necesario iniciar una mediación.

Desde la óptica de la prevención, se recomienda acudir lo antes posible, para restablecer el diálogo desde los primeros momentos de bloqueo de la comunicación y así evitar entrar en espirales de mayor confrontación, desencuentro o violencia.

Los efectos beneficiosos de la mediación pueden obtenerse en cualquier fase del conflicto. Si bien cuanto antes se acuda a la mediación mejores resultados se van a obtener de ésta.

¿Son procesos largos?

El número de sesiones necesarias varía mucho de una familia a otra, ya que depende de la implicación y compromiso de las dos partes y de la naturaleza del conflicto.

En procesos de separación el número de sesiones suele ser entre cinco y nueve, si bien el ritmo lo marca cada pareja.

¿La mediación es compatible con una terapia? ¿Recomiendas iniciar un proceso terapéutico individual?

Si, por supuesto, en procesos de separación la terapia es un apoyo fundamental, que va a ayudar a superar esta crisis tan dura y va a facilitar el proceso de mediación. Si por motivos económicos o por falta de tiempo no se pueden hacer las dos a la vez, se pueden alternar las sesiones de una y otra.

Marga, ¿nos puedes contar qué diferencias hay entre la separación y el divorcio?

El divorcio extingue el vínculo matrimonial en cambio la separación no.  Por lo tanto, tras el divorcio es posible casarse con otra persona, tras la separación no se puede contraer matrimonio con otra persona.

Los efectos de la separación judicial son los siguientes: los cónyuges no podrán interferir en la vida del otro y no podrán vincular los bienes del otro cónyuge, es decir existirá independencia en el ámbito personal y en el patrimonial.

En caso de reconciliación de los cónyuges tras la separación, no tienen que volver a casarse, tan sólo comunicarlo al juez que dictó la sentencia de separación.

¿Y los efectos del divorcio?

El divorcio produce los mismos efectos que la separación, pero además se disuelve el vínculo matrimonial. Por tanto los cónyuges pueden volver a casarse con otras personas.

Si se produjese la reconciliación de los cónyuges durante la tramitación del divorcio deberán comunicarlo expresamente al juez, si se produce tras el divorcio, deberán volver a casarse si desean volver a ser matrimonio. Y no es necesario estar separado para divorciarse.

¿Es posible tramitar el divorcio ante un notario?

Si, siempre que no haya hijos menores o mayores con la capacidad modificada judicialmente y que los hijos mayores que aún vivan con los padres estén de conformes con los pactos que les afecten.

El notario incorporará a la escritura pública el convenio regulador. Deberán ratificarlo en su presencia, acompañados de su abogado. También deberán estar presentes los hijos mayores de edad que sigan dependiendo de sus padres, para mostrar su conformidad.

El notario tiene la potestad de denegar el divorcio, si entiende que el acuerdo perjudica a alguno de los cónyuges o si los hijos mayores se niegan a firmar la escritura. En ese caso habrá que presentar la demanda de divorcio de mutuo acuerdo al Juzgado para su aprobación.

¿Qué diferencias hay entre el acuerdo de mediación, el convenio regulador y la sentencia judicial?

El acuerdo de mediación es un documento que redacta el mediador en el que se contiene todos los pactos alcanzados en el proceso de mediación. Es el primer paso. En el acuerdo se recogerán todos los temas relacionados con la organización del tiempo a compartir con los hijos, el lugar dónde éstos van a vivir, cómo se van afrontar los gastos, el reparto de los bienes y deudas comunes, etc.

Si las partes desean la aprobación judicial del acuerdo de mediación, deben llevarlo a un abogado para éste le de forma legal, esto es: que lo transforme en un convenio regulador.

Una vez que el abogado presente en el Juzgado la demanda de separación, divorcio o de medidas paterno filiales, el juez citará a las partes para que se ratifiquen en los acuerdos alcanzados y tras comprobar que no hay pactos contrarios a la ley, dictará una sentencia aprobando el convenio regulador.

La diferencia entre el acuerdo de mediación y la sentencia judicial es que el acuerdo de mediación obliga moralmente, pero no se puede exigir su ejecución ante los tribunales en caso de incumplimiento. Si hay sentencia judicial, en caso de incumplimiento se puede solicitar al juez su cumplimiento.

¿Qué es la patria potestad?

La Patria Potestad son los deberes y derechos de los progenitores en relación con los hijos e hijas menores. Tiene por objeto el cuidado, desarrollo y educación integral de los mismos. Normalmente cuando los padres se separan, a excepción de casos de malos tratos, abusos a menores o similares, la patria potestad será siempre compartida entre los progenitores.

La patria potestad compartida significa que ambos progenitores tienen la capacidad para decidir sobre las cuestiones importantes que afecten en la vida y desarrollo del menor, tales como elección de centro escolar, formación religiosa, tratamientos médicos, etc.

¿Qué es la guarda y custodia?

Por guarda y custodia se entiende cuidar, atender y proteger a los hijos y hace referencia a todas las decisiones sobre cuestiones cotidianas en relación a la atención diaria de los hijos.

La guarda y custodia se puede atribuir a uno de los cónyuges o ser compartida entre ambos, pero la tendrá siempre aquel que tenga en ese momento a los hijos a su cuidado.

Si la guarda y custodia se adjudica a un progenitor, esto significa que éste tendrá a los hijos a su cargo y cuidado la mayor parte del tiempo, y que el otro progenitor tendrá unos tiempos definidos (régimen de visitas) para estar con los menores.

Si la guarda y custodia es compartida, el reparto del tiempo será parecido.

Marga, para resumir, ¿cuáles son las diferencias entre la patria potestad y la guarda y custodia?

La patria potestad hace referencia al derecho de decidir sobre los temas importantes en relación a los menores, tales como cuestiones médicas, educativas, religiosas, etc.

La guarda y custodia hace referencia a todas las decisiones que hay que tomar en relación a la convivencia, cuidado y atención diaria de los hijos.

La patria potestad la ejercen los dos siempre, la guarda y custodia la ejercen alternativamente aquel que tenga los hijos a su cargo en ese momento.