La mediación familiar: una solución colaborativa

En el marco del 17º aniversario de su creación, el equipo del Centro Terapéutico Gaztambide17, especializado en la atención psiquiátrica, psicoterapéutica y el crecimiento personal, sigue recibiendo testimonios de personas que han atravesado un proceso de mediación familiar.

¿Qué situaciones me ayudaron cuando atravesabas en el proceso de separación, en el marco de la mediación familiar?

“Me ayudó mucho ir a terapia. Comencé a ir cuando tomé la decisión de que me iba a separar y fue un gran apoyo para ir tomando decisiones con seguridad y sin sentirme sola. Después de separarme continué con la terapia enfocada a hacer un trabajo de autobiografía personal. Todo ello ha supuesto en mi vida una oportunidad de desarrollo personal, de crecimiento y de aprendizaje.

También me ayudó mucho el acudir a mediación: el poder llegar a acuerdos entre las dos partes y evitar de esta forma enfrentamientos dio lugar a un proceso que evitó el sufrimiento. El compromiso de acudir a mediación si en un futuro hubiese asuntos que tratar, me dio mucha tranquilidad.

Todo ello unido a la ayuda de personas cercanas (amigos, familia), hizo que la toma de decisiones y los pasos que fui dando fueron acertados en el formato y en el tiempo que empleé en llevarlos a cabo”.

(Susana)

 

“Me ayudó hacerme preguntas. Una que tuvo mucha fuerza fue pensar cómo sería mi vida cuando fuéramos mayores, cómo sería envejecer juntos, qué pensaría al mirar atrás y ver mi vida ya pasada.  En ese momento me di cuenta me reprocharía no haber tenido valor y haberme querido tan poco. En realidad, para separarme necesitaba muchísimas fuerza y determinación, sabía que me enfrentaba a mucho dolor, pero fue una apuesta de amor por mi, significaba quererme, y salir de un lugar duro, frío, desangelado, lleno desencuentro y distancia”.

(Daniel)

 

“Me ayudó mucha gente. No tenía familia en Madrid pero tuve mucha suerte con mis amigos. Y un acierto: tras darnos contra la pared una y otra vez por diferencias aparentemente irreconciliables, acordamos asistir a una mediación profesional. Y fue un antes y un después. Lo que parecía imposible se hizo posible. Las diferencias que nos agobiaban y nos quitaban el sueño, poco a poco encontraron su justa medida. Y a partir de una comunicación mediada por una profesional, todo fue más fácil”.

(Rafael)

 

“Lo que me ayudó en el proceso de separación fue la mediación, aunque no la firmará mi ex, me di cuenta de mi derecho individual”.

(Carmen)

 

“Ahora me doy cuenta de que todo tiene un proceso, y que contar con ciertas claves me ayudó a llevarlo mejor. Mi primer botiquín fueron mis amigos. Me rodeé de los mejores, evitando aquellos que hablaban continuamente mal de la otra parte, no me ayudaban a sanar la herida, bastante tenía en mi cabeza, cómo para llenarla con más mensajes negativos.

Las relaciones que me acompañaron,  escuchando, con las que podía desahogarme, llorar, reír, expresar libremente lo que sentía… fueron un pilar esencial.

Pero lo primero que recomiendo en un proceso de separación es la mediación, una única persona que vela por el bien común.

Gracias a todas estas personas, logramos poner el foco en el bienestar de nuestros hijos, en el respeto mutuo,  la comunicación, la compresión, el perdón y dejarse perdonar. Todo el esfuerzo que hicimos al principio ha merecido la pena. Nuestros hijos están bien acompañados y cuentan nosotros”.

(Cristina)