Terapia cognitiva de la depresión

 

El Día del libro señala la importancia de estos objetos llenos de conocimiento. Los libros son compañeros de viaje de los psicólogos, permitiendo el acceso a la investigación y la sabiduría acumulada a lo largo del tiempo alrededor de este campo de estudio. En esta ocasión, me gustaría celebrar este día tan señalado con un libro pionero del tratamiento de la depresión desde el punto de vista cognitivo-conductual, el libro Terapia cognitiva de la depresión, del psiquiatra estadounidense Aaron Beck, uno de los pioneros de la terapia cognitiva.

El libro expone el modelo cognitivo para el tratamiento de la depresión, a partir de un tratamiento que ayuda al paciente a que cambie sus pensamientos, emociones, conductas y respuestas fisiológicas disfuncionales por otras más adaptativas. La terapia cognitiva difiere de la terapia conductual al otorgar mayor énfasis a las experiencias internas (mentales) del paciente, pensamientos, sentimientos, deseos, aspiraciones y actitudes.

Se basa en el supuesto teórico de que los efectos y la conducta de un individuo están determinados en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de estructurar el mundo. Sus cogniciones verbales se basan en actitudes o supuestos esquemas desarrollados a partir de experiencias anteriores. Las técnicas terapéuticas, en consecuencia, irían encaminadas a identificar y modificar las conceptualizaciones distorsionadas y las falsas creencias (esquemas) que subyacen a estas cogniciones.

El modelo cognitivo postula tres conceptos específicos para explicar el sustrato psicológico de la depresión:

  1. La triada cognitiva;
  2. Los esquemas;
  3. Los errores cognitivos o errores en el procesamiento de la información.

 

El primer componente de la triada cognitiva indica una visión negativa del paciente depresivo de sí mismo, el segundo componente se centra en la tendencia a interpretar sus experiencias de una manera negativa, mientras que el último se centra en una visión negativa del futuro. Por su parte, los esquemas, son patrones cognitivos estables que determinan el modo de estructuración de la experiencia y la forma de respuesta.

El último componente del modelo cognitivo, los errores cognitivos, mantienen la creencia del paciente en la validez de sus conceptos negativos a través de diversos mecanismos como la inferencia arbitraria, la abstracción selectiva, la generalización excesiva, la maximización y minimización, la personalización y el pensamiento absolutista o dicotómico.

El libro, un clásico del tratamiento de la depresión, permite adentrarse en el modelo cognitivo y ofrece dinámicas y ejemplos para su tratamiento inspiradoras para el tratamiento psicoterapéutico.

 

Noemí García, psicóloga.