La familia y la mediación

El Día Internacional de las Familias se celebra el 15 de mayo de cada año para crear conciencia sobre el papel fundamental de las familias en la educación de los hijos desde la primera infancia, y las oportunidades de aprendizaje permanente que existen para los niños y las niñas y los jóvenes.

A pesar de que el concepto de familia se ha transformado en las últimas décadas, evolucionando de acuerdo a las tendencias mundiales y los cambios demográficos, las Naciones Unidas considera que la familia constituye la unidad básica de la sociedad. En este contexto, el Día Internacional de las Familias nos da la oportunidad de reconocer, identificar y analizar cuestiones sociales, económicas y demográficas que afectan a su desarrollo y evolución.

Por este motivo, para celebrar este día compartimos algunas reflexiones relacionadas con la importancia de la comunicación en la familia en el marco de la mediación:

 

  • La mediación familiar es un espacio al que puedes acudir si estás inmerso en una situación conflictiva, bien sea por un proceso de separación o divorcio, conflictos entre los padres e hijos adolescentes, entre hermanos, cuando hablar con la otra persona no da resultado sino todo lo contrario;
  • Se inicia un proceso de cambio en el que la relación evoluciona, mejora, y te permite crecer;
  • Cuando yo cambio la mirada, cambia mi forma de comprender y entender el conflicto,  y si yo cambio mi comprensión, cambia mi conducta, y cambia mi respuesta. Por lo tanto, a partir de ahí, comienza a producirse una transformación que es muy sutil, muy paulatina, pero eficaz. Y esto hace que la persona esté mucho más dispuesta a colaborar, a cooperar con el otro, y a incluir al otro en la búsqueda de soluciones;
  • Se llegan a acuerdos entre las dos partes y evitar de esta forma enfrentamientos y sufrimiento;
  • No son soluciones impuestas, ni forzadas, son soluciones que van precipitándose solas,  fruto de la compresión y del entendimiento del conflicto desde otro lugar;
  • En la mediación una única persona vela por el bien común. Ayuda a asentar las bases de una buena comunicación;
  • La mediación familiar ofrece un espacio seguro en el que padres e hijos pueden escucharse mutuamente, exponer los problemas de convivencia, las necesidades e intereses de cada miembro.

 

Algunos de sus beneficios:

• Facilita el aprendizaje de habilidades para abordar los conflictos familiares;
• Reduce las situaciones de tensión y enfrentamiento;
• Busca soluciones adaptadas a los intereses y necesidades de las partes;
• Responsabiliza a todas las partes involucradas en los conflictos;

• Mejora la calidad de las relaciones de las personas en conflicto.

 

(Foto: Priscilla Du Preez)