El límite tiene implícito un NO y también un SI

Un límite tiene implícito un NO a la posibilidad de elegir ciertas cosas, y también un SI, a valorar otras opciones. Un límite nos dice: «por aquí NO, pero por aquí SI». Nos abre la oportunidad a explorar otros caminos.

Es como un lugar de realidad. Es cierto que el NO puede ser frustrante, pero también abre opciones a otras alternativas.

A veces, sostener una frustración es difícil, tanto por dar como por recibir, pero forma parte de la certeza de lo que hay.